por el ombligo

por el ombligo se me coló un beso.

trepó entre risas hasta la tripa, mareó a las mariposas, sacudió alguna víscera dormida, aceleró el compás de los latidos, se abrazó al escalofrío, navegó hacia el cuello, construyó su nido, lo abandonó y llegó. 

llegó al limbo de la memoria, donde los besos abandonados inventan los cuentos que no vivieron hasta que otra realidad supera su ficción. 
.
.
.
.
.
.
.
.
Esta es solo una parte de una de las fotografías que Helena Selini me hizo para su libro, una bomba llena de palabras que llega con la primavera.

Iduna RuSol

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s