Canto yo y la montaña baila, de Irene Solà

NH629_Canto yo y la montaña baila.indd“Pasión” es un sustantivo que pesa, suena y marca su huella también en la calma.

Mucha gente cree que no, que cuando dices “siento pasión” alrededor hay luz de relámpagos, velocidad, dolor de barriga, trompetas, quizás violines, y disparate. Pero no, hay pasión, mucha, muchísima, en la calma de un libro cargado de poesía sin tener un solo verso melodramático.

Irene Solà me ha dejado vacia al escribir un libro que tiene punto y final. Quería quedarme más tiempo junto al calor de brasas en otoño que desprenden las historias, que al final siempre son una, de Canto yo y la montaña baila.

Este título es un ejercicio creativo de la literatura más innovadora, cálida y elegante que he leído hasta ahora.

En Canto yo y la montaña baila, la autora Irene Solà, compone, como si la conversación con uno mismo y con otros fuera música, diálogos concisos y tan rotundos en su mensaje, que después de leer esa línea, levantas la vista, respiras y piensas: “ya está, hoy no necesito saber nada más”.

Y siento perdonarte cuando te perdono. Y siento no perdonarte cuando no te perdono. Y siento que a veces no basta con sentirlo, como a veces no basta con quererse.

En Canto yo y la montaña baila tienen voz todos los elementos que intervienen en lo que nosotros, seres erguidos y “paseantes”, llamamos vida. Habla la flor, la nube, el corzo, la mujer, el poeta, el muerto, el vivo.

Dentro de las páginas que para mí han sido refugio de montaña, además del frío de la cima, circulan voces del folclore local, otras que narran un exilio muy real. Los susurros de un pensamiento se cruzan con el placer de quien se había olvidado de sentir, y un “lo siento” aletargado mira cómplice el recuerdo de aquel sonido que lo cambia todo.

Canto yo y la montaña baila es el libro que me encantaría haber escrito desde una casa donde el sol es quien te despierta, o que alguien me hubiera leído mientras escondo las manos -que siempre tengo frías- bajo una manta de lana, y miro, desde la ventana, como baila el horizonte del Pirineo catalán la música que unos cantan y hoy se escribe.

Coged el libro e inspirad profundo. Aquí se te llenan los pulmones de pasión en calma y de aire puro.

 

Este libro está escrito en catalán en su versión original: Canto jo i la muntanya balla, la tradución al castellano es de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera.

 

 

@IdunaRuSol

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s